sábado, junio 11

Coincidir


Estuve buscando las horas perfectas, las horas que coincidieran con las tuyas, con tus ojos, tu sonrisa, estuve buscando los minutos, el sucedáneo del tiempo, unos sentimientos era lo que buscaba, tu calma, tu saludo, que me cuentes como estuvo tu día y que me preguntes por el mío. Sonrisas eso se espera bajo la lluvia, no un techo o calor, no es necesario secarse las gotas, hace bien mantener ese peso en los hombros un poco en los brazos y las calcetas, lo mejor que pueden mostrar los días de nubes negras es ver como caen, cae, desparecen convertidas en las lagrimas del cielo inundando la tierra, separando los caminos con lagos artificiales, donde con los pasos que damos sobre ellos rompemos el reflejo del yo andante, del yo que te esta buscando al fin y al cabo, el yo que se atrasa, que vaga, que se inunda con cada movimiento de tus manos, con cada esbozo imperfecto innatural que pueda hacer tu rostro, a ver si me toco a mi esa expresión, a ver si me das un poco de esa luz. Quiero que estemos en el parque, en las nubes, todos los lugares que guardan un poco de mi soledad e inseguridad, quiero que seas mi música y no andar errando y vago por tu camino, quiero que nos encontremos pero no nos separemos que estas veces que coincidimos sean perpetuas quiero que esto que recorremos sea así encadenando tu mano en la mía por siempre sin miedo a la linea de meta, a la puerta de tu casa, quiero que seamos una noche y todas las horas.

sábado, mayo 7

Transmutación

Entre cuatro paredes se encontraban, ahogados, ambos con sus espaldas hechas una, la tierra ya estaba seca, quemada, muerta, habían quedado en el borde de los silencios y sombras, después de haberse paseado con la orquesta de alegrías nocturnas, que inundada había dejado la cuadra, las calles, la ciudad entera que navegó por ella y ahora la luz naciente del sol de jueves, expectante se asomaba a la ventana y contemplaba la tierna escena que ahora empezaba a desaparecer, solo era apariencia, una primera escena, una mentira hecha fotografía, pues solo era uno de esos amores cuya mecha se enciende solo por una noche, durante la velada de copas y pecados, de gritos de histeria y "algo más". Ese olor a "algo más" estaba pegado en las murallas y ahora caía, se escurría a través de la luz dirigiéndose a la cocina en busca de un café, una aspirina, una pastilla para los amores y una despedida, pero el olor no se quería despegar de la cama porque temía, temblaba de terror, con miedo a que el fuego encendido que más de 3 días no debía de durar, permaneciera encendido, tenia ganas de eternizarse, su nombre se había fundido en su pecho, se había hecho 1 con él y si abandonaba la cama sus piernas se harían polvo y tristemente caería. Ya había pasado por ello y no tenia ni las ganas ni la fuerza para repetirlo, se reiteraba de sol a sol no abandonar su camino que había marcado todas las noches con la orquesta intransigente que toca sus pocas desgastadas piezas, algunas perfectas y otras simplemente ambientales, que perturbaban sus pasos y su noche. Algunas de estas canciones pasaban y se lograban olvidar con el café y el agua fría de una ducha, inundando el olor de cuerpo y devolviendo la facie a su historia diaria, su ritmo de sonrisas y buenos días, dejando lo de la noche para la noche, lo del baile entre bailes y lo que es de las copas, bueno que pasen un poco la puerta del día para que se acomoden junto al sol.

Y quedaron vestidos de azul al verse, al abrir sus ojos y sentir el olor a caramelo de las alegrías que ahora inundaban sus rostros, que ahora los hacían estremecerse y cuando decidieron juntarse, cuando la mano de él avanzo temerosa de sufrir a tocar su cara se dio cuenta que era de papel, si, ella se había vuelto una hoja por la impresión del amor y el nombre de él y las situaciones que su alma quería ver se empezaron a escribir por su cuerpo, se formaban poco a poco palabras de amor, de regaño, de rutinas, un "buenos días mi amor hace hambre", un "responde vida mía donde te estabas escondiendo", un "mi vida tu eres el lápiz de este cuerpo me estas gastando las hojas de la vida pero feliz porque siempre había esperado tus trazos", un "porque huyes, no te alejes, suelta ese encendedor".

Incendio, una departamento barato del centro en llamas, unas azules, otras amarillas, una que otra llama verde de esperanza, un camino, un auto y nada en la mente pues el miedo era fácil de quemar cuando se convierte en papel y porque algunas letras no le ganan al miedo de comenzar con algo que ya había salido mal una vez y que no tenia ninguna razón para no repetirse. La orquesta de la noche toco una canción de papel y la esperanza lo hizo realidad aunque el miedo lo quemara al final.

Punto Seguido 2

Era como el paso nublado de los días de invierno a través de cuadros, fotografías de un mismo lugar, en un ventana quizás, y un parpadeo era un día. Todos pasaban uno por uno sin que cambiara la imagen de posición, es que ya no importaba que esas sabanas que alguna vez fueron blancas ahora brillaran de amarillo, se podía ver el sudor de días, de hace un mes cuando cenaron con vino y flores, de hace dos semanas cuando entre suspiros él se fue, dejando la puerta del departamento abierta, ventilando su esencia, esperando que los recuerdos lo acompañaran para que no le causaran más heridas a ella, para que no se ahogue en los sollozos que ya le había regalado y que ahora seguirán fluyendo pues la llave de lamentos quedo corriendo cuando deicidio salir por esa puerta, cuando la moneda que lanzo salio cruz y el destino quiso que buscaran entre ambos a solas una soledad más sana, que se gastaran sus almas con otras personas, cuando él eligió perdonarse por si mismo sin importar el amor de ella, que ahora dentro de un cuarto vació veía pasar el cielo por su pelo, dentro de su cuerpo vaciando el aire de amor que la llena y que ahora queriendo escapar destroza su ser. Él escapando entre las hojas se aleja y es viento y llega a ella y ella a él y el lazo que ahora los une es la ausencia de ambos el perdón a medias en pocas letras.

miércoles, marzo 30

Rehusar, Evadir y Volver


Te miro, te siento
Me alejo
Rehúso y vuelvo
Camino a destiempo
Te busco y me quejo

Son tres ventanas las alumbradas
Tres luces cálidas las de hoy
Tres luces calmas que se apagan
Tres ventanas, todas conmocionadas

Todas las señales perdidas
A través del verbo esperadas
A través de eso que llamas piel
Todas han sido expelidas

Te miro, te siento
Me alejo
Rehúso y vuelvo
Me escapo en tu aliento
Me detengo, sigo cayendo

Palabras baratas sobre la pizarra
Escritas con letras de tierra
Tierras desconocidas en mar
Generando amores de terraza

Adán hijo de barro
No espero que tus tranquilas manos
De tierras de acogidas
Hayan pasado por soledades ajenas
A la voluptuosa pérdida
El cariño flores de vinos
Aroma de jardín
casa del edén, tierra santa
Pecados de alusiones claras sobre estas
Alusiones sobre su tierra
Alusiones de la tierra

Mano fulgurante de valores claros
Silencios tranquilos de apoyo
El miedo estupores baratos
Ojos perdidos tras esos cómo

Te miro, te siento
Me alejo
Rehúso y vuelvo
Barro corazones vagos
Esperanza de soles, claro




viernes, marzo 25

Punto Seguido 1

No sabía su nombre y no quería saberlo, buscaba perdidos y no dejaba de caminar, veía su rostro en cada nube y todos los cielos que la acompañaban. Tenía el descaro de gritar ese nombre ausente, vagamente perdido entre búsquedas, basto de dudas y vacío de pasos, las zapatillas gastadas tenían el brillo de los zapatos exitosos, esa chaqueta con olor a noche, no olía mejor que el traje de glorias que llevan los guerreros innecesarios, luces en la corona, todo el basto vacío iluminado con la canción de ese nombre, ojala mordido en la lengua, ojala cayado, pero pese a todo los intentos graciosos de búsqueda, el nombre permanecía ignorado, bailaba en la sombra de su registro vocal, en las danzas maravillosas que sus brazos/ramas llenas de hojas secas hacían cuando navegaban el viento, delante, sometiendo su mirada y la de los demás, bañando con su aroma todas las demás hojas, dejándolas secas de conocimiento, nombrándolas y escondiendo su nombre entre los demás. Perdidas pistas entre sonambulismos, andares perdidos, perdido el encontrado, encontrando su nombre, todas los posibles fueron gritados, todas las hojas fueron llevadas y escondidas a los ojos, como por placer crepuscular, el nombre de luna, las estrellas anheladas, fue dicho y cayo el cielo, giraron descontroladas todos los suelos, se hizo viento, se formo polvo y murió el perdido, dándole paso al "dejar de ignorar".....esas letras sagradas se fueron sucediendo, anhelando a medida que se formaba un baile.